Apetito (Pérdida del)

La subalimentación o pérdida del apetito es un síntoma común que puede señalar cualquier número de trastornos, muchos de los cuales no tienen importancia. Casi cualquier infección puede causar pérdida del apetito. Un resfriado o el virus de la gripe pueden ser responsables.

Pérdida del apetitoCuándo consultar a su médico

  • Si su pérdida del apetito dura más de dos semanas.
  • Si está experimentando también fatiga frecuente, cambio en el gusto, sensibilidad o dolor en cualquier parte del  cuerpo.

Si usted es como la mayoría de las personas, la pérdida ocasional del apetito es una oportunidad bienvenida para reducir calorías.

Pero cuando los días se vuelven semanas y las golosinas que normalmente lo  tentaban siguen sin antojársele, podría haber un motivo de preocupación.

La subalimentación o pérdida del apetito es un síntoma común que puede señalar cualquier número de trastornos, muchos de los cuales no tienen importancia.

Casi cualquier infección puede causar pérdida del apetito. Un resfriado o el virus de la gripe pueden ser responsables, por ejemplo. También podría ser algo más serio como tuberculosis, baja función tiroidea, padecimientos del corazón, o pulmones, o problemas en el hígado.

Desafortunadamente uno de los primeros signos de alerta comunes en el cáncer es la pérdida del apetito, acompañada generalmente por cambios en el sentido del gusto.

La pérdida del apetito es la defensa del cuerpo contra la ingestión de cualquier cosa que pudiera hacer más lento el proceso de curación.

Sin embargo, un padecimiento no es lo único que puede empañar el apetito. A veces lo que usted pone en su cuerpo a propósito, como medicamentos prescritos, pueden causar problemas. Los antibióticos como la eritromicina inhiben las papilas gustativas y hacen más lento el transporte de comida a través de los intestinos, prolongando la sensación de saciedad después de haber comido. Y las anfetaminas, que una vez se prescribieron normalmente para perder peso, amortiguan las punzadas del hambre.

Los analgésicos y los medicamentos antiartritis pueden irritar el estómago, produciendo náusea y aversión a la comida. El digital (un medicamento para el corazón)  y los diuréticos, que se toman para combatir la retención de líquidos y bajar la presión sanguínea alta o hipertensión, también pueden empañar el deseo de comer.

Algunas veces lo que no se puso  en la boca pude causarle problemas. Las deficiencias nutricionales pueden agotar la vitalidad en un apetito que de otra forma sería saludable. Las personas mayores en particular pueden sufrir de una ingesta inadecuada de zinc, una deficiencia que puede dejar morir las papilas gustativas.

El envejecimiento por si mismo ocasiona baja del apetito. En las personas mayores el metabolismo es más lento, disminuye la masa muscular y las dolencias impiden la actividad. Además de todo esto, las sensaciones del gusto disminuyen y las secreciones del estómago no fluyen como solían hacerlo. Todo contribuye a la pérdida del apetito.

Y a veces las cosas que están sucediendo en su vida afectan su apetito. Si recientemente inició un programa de ejercicios. Podría experimentar pérdida del apetito, mientras su cuerpo se ajusta a sus nuevas demandas.

La salud psicológica, en general, juega un papel importante en su apetito. A la larga el estrés puede enviarlo al refrigerador a buscar el consuelo reconfortante de la comida. Pero la presión a corto plazo generalmente reduce el apetito. La depresión quita a las personas su deseo de comer.

Y la anorexia nerviosa es un desorden que fuerza a las personas, generalmente a las mujeres jóvenes, a negar por completo su necesidad de comer. Están obsesionadas con la comida, pero temen comer por miedo a engordar. Pare ellas es más fácil no comer, que comer racionalmente.

Alivio del síntoma

Una pérdida momentánea del apetito no es razón para preocuparse. Pero si no puede recordar la última vez que tuvo ganas de comer, quizá desee restablecer sus hábitos normales de alimentación. Aquí hay algunos aspectos a considerar.

Conozca qué es lo normal

¿Qué es exactamente un apetito saludable? Es el nivel de alimentación que mantiene el peso normal del cuerpo.

Si usted tiene un apetito saludable, consume alimentos variados. Un apetito de ninguna otra cosa más que un bistec, no es un apetito saludable. Si usted debe forzarse constantemente a comer, no es buena señal.

Las vitaminas pueden revitalizarlo

Un suplemento multivitamínico y mineral puede ayudar a estimular un apetito necio. Y los nutrientes adicionales no pueden lastimarlo si su subalimentación le ha causado desnutrición. Las personas mayores a veces pueden revivir su deseo de comer tomando suplementos de zinc. Pregunte a su médico si sería adecuado para usted tomar un suplemento de zinc.

Revise sus medicamentos

Pregunte a su médico sobre todos los medicamentos que toma normalmente, tanto los prescritos como los que no requieren  de prescripción médica. Quizá  el pueda sustituirlos por algunos que no interfieran con su apetito.

Coma lo que usted quiera

Si la comida ha perdido su atractivo, intente cambiar su dieta. Determine qué alimentos son apetitosos y concéntrese en comerlos. Si quiere helado, sea indulgente y pida su sabor favorito.

Disminuya sus hábitos alimentarios

Ingiera porciones de comida más pequeñas y más frecuentes. Su estómago aceptará cantidades más pequeñas de alimentos con más rapidez.

Beba suficiente agua

Si empezó un programa nuevo de ejercicios, su nutriente principal es el agua. La deshidratación puede causar pérdida del apetito. Beba un vaso con agua antes de hacer ejercicio y otro inmediatamente después. Además, asegúrese de beber de seis a ocho vasos de 240 ml de agua al día.

Consulte sobre su apetito

Si no regresa su apetito perdido después de dos semanas, visite a su médico para que lo revise. Los problemas físicos deben ser diagnosticados antes de iniciar cualquier tratamiento. Podría encontrar que todo lo que necesita es un tratamiento de antibióticos para eliminar una infección de menor grado.

Recupere la salud mental

Si está deprimido, podrían prescribirle medicamentos antidepresivos para estimular su apetito. Al regresar su salud mental a la normalidad, se verá deseando comer nuevamente.

Permita que le ayuden los profesionales

La anorexia nerviosa generalmente no permite remedios de autoayuda y la mayor parte de las personas con este desorden requieren de hospitalización. Se requiere de una intensa terapia desde un punto de vista psicológico y nutricional. Puede ser necesaria la alimentación forzosa, por vía intravenosa o por tubo gástrico.

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