Amamantar (Problemas para)

El amamantamiento requiere de habilidades que las madres han aprendido tradicionalmente observando a otras madres. El problema es que muchas de las madres de hoy no pueden presenciar el amamantamiento para aprender la técnica correcta.

Problemas para amamantarAmamantar a un bebé no es siempre algo sencillo, sobre todo en la primera semana después del alumbramiento. El amamantamiento requiere de habilidades que las madres han aprendido tradicionalmente observando a otras madres. El problema es que muchas de las madres de hoy no pueden presenciar el amamantamiento para aprender la técnica correcta.

Como resultado, una madre quizá no sepa cómo acomodar de manera adecuada a su bebé para darle el pecho. Si lo sostiene en un ángulo incorrecto, el bebé no puede succionar el pezón correctamente y los pezones empiezan a irritarse.

Mientras la madre no comprenda las necesidades del bebé y las propias, sus pechos quizá no se vacíen lo suficiente cada vez. Esto puede ocasionar que la leche se regrese, creando nódulos dolorosos y pezones irritados. Un conducto obstruido con leche puede infectarse, ocasionando el trastorno conocido como mastitis. Usted sabrá que es mastitis si, además de tener el pecho irritado y enrojeció, se siente con fiebre y adolorida, como si tuviera gripe.

Sin embargo, la técnica de crianza no es sólo la única fuente del problema. También el estrés y la fatiga pueden interferir con el flujo de leche.

Alivio del síntoma

Muchos problemas de amamantamiento pueden aliviarse con un poco de maña.

Trate con un poco de crema

Una crema para el pecho que no requiere de receta médica, ayuda a aliviar los pezones irritados y agrietados sin dañar al bebé.

Caliente sus pechos

Si los pechos se sienten llenos e irritados, quizá tenga un conducto de leche obstruido. Haga que todo se mueva otra vez colocándose sobre un recipiente con agua caliente y sumergiendo ambos senos por cinco minutos, o cubrirlos con un lienzo caliente y húmedo para propiciar el flujo de leche.

Usar ropa interior adecuada

Cualquier cosa que presione los conductos de la leche y que interfiera con el flujo puede causar obstrucción y una posible infección. Asegúrese de que el sujetador le quede bien y procure no dormir mucho tiempo boca abajo.

Use su propia leche

Suavice y fortalezca los pezones hipersensibles entre cada comida del bebé aplicándose una capa delgada de leche de su pecho, permitiendo que se seque antes de cubrirse. La leche materna tiene propiedades curativas. Para acelerar el secado, use una secadora a baja velocidad.

Descanso y relajamiento

El descanso y relajamiento son absolutamente esenciales para que la leche fluya. Los necesita para resistir y contraatacar el estrés. Permita que alguien más atienda al bebé de vez en cuando. Dejé que papá lo arrulle o le dé el biberón con leche materna mientras usted toma una siesta. Mientras este amamantando o sacándose la leche descuelgue el teléfono y evite otras distracciones.

Tome un antibiótico

Si se siente con malestar general y afiebrada, consulte de inmediato a su médico. Si tiene mastitis infecciosa, su médico le prescribirá un antibiótico. Todavía podrá amamantar, ya que es el tejido del seno y no la leche lo que está infectado. El antibiótico que pasa hacia la leche probablemente esté bien para el bebé, pero debe verificar con el doctor para asegurarse. Pregunte a su médico si puede tomar aspirinas para aliviar las molestias en tanto actúa el antibiótico.

Pida apoyo

Si tiene muchos problemas para amamantar y nunca ha estado cerca de otra mujer que amamante, quizá alguien pudiera ayudarle a revisar la técnica. Pida a su médico que le recomiende con alguna persona que le pueda mostrar los trucos. Hay grupos de apoyo para mujeres que amamantan, que pueden brindarle información detallada y contestar cualquier pregunta que pueda tener.

Preparándose para un buen comienzo

El aprendizaje de técnicas adecuadas de amamantamiento antes de poner a su bebé al pecho le ayudará mucho a prevenir problemas. A continuación algunas cosas ante las que la madre debe estar alerta.

Mantenga al bebé cerca de usted después de que nazca

Según un estudio sueco, cuando los recién nacidos son retirados de la madre para medirlos y pesarlos durante los primeros veinte minutos después del nacimiento, no sujetan el pecho tan bien como los bebés que descansan desnudos sobre el abdomen de su mamá durante una hora. No dude en informar al equipo que atiende el parto que desea conservar a su bebé sobre su abdomen durante un rato después del nacimiento.

Adopte la postura adecuada para amamantar

El bebé deberá estar viendo hacia el seno, con su barriguita tocando la de la madre. Haga una V con sus dedos alrededor del pezón para sacarlo ligeramente. (Si los pechos están tan llenos que el pezón se aplanó, extraiga un poco de leche manualmente para suavizarlo.) Mueva la mejilla del bebé para que abra la boca, luego meta con rapidez el pezón entero y a unos milímetros de la aureola (área oscura alrededor del pezón) en su boca.

Hágalo fácilmente

Cuando el bebé terminó de alimentarse, inserte un dedo en la esquina de su boca. Esto romperá la succión de la boca del bebé alrededor del pezón y previene irritaciones.

Confíe en las señales de su bebé

En uno o dos días después del nacimiento, la leche materna “bajará” naturalmente hacia los pechos y sustituirá las secreciones amarillentas iniciales. Como regla, use ambos pechos durante la alimentación y deje que su bebé succione mucho o poco, lo que él quiera. No debe preocuparse porque se esté alimentando poco. La preocupación puede reducir la leche. El amamantamiento es un fenómeno que guía el bebé. El pecho prepara lo que toma el bebé. Si diario tiene seis pañales mojados durante las primeras semanas y el bebé está ganando peso, quiere decir que está teniendo leche suficiente.

Inténtelo de lado

El amamantar en varias posiciones, como recostarse sobre su costado con el bebé sobre la cama, le ayuda a distribuir la tensión sobre los pezones y alivia la irritación.

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